VERTIGOS y MAREOS

¿Qué son los vértigos?

El vértigo es conocido como esa sensación de movimiento, desequilibrio y giro del entorno que nos rodea de manera inesperada, todo esto sin que exista realmente, acompañado frecuentemente de sensación de desmayo, alteración de la visión e incluso náuseas y vómitos. Los vértigos pueden tener una duración muy corta de unos pocos segundos, sin embargo, en casos más graves pueden durar horas.

¿Pero por qué los vértigos pueden estar relacionados a la zona cervical?

Ciertos desajustes vertebrales a nivel de la zona cervical, pueden afectar o perjudicar el flujo o riego sanguíneo de esta área e incluso el correcto funcionamiento del sistema nervioso central debido a alteraciones que afecten el sistema vestibular, lo que puede desencadenar ciertas sintomatologías como los mareos o vértigos.

Tipos de vértigos existentes

En realidad existen 2 tipos de vértigo: uno de origen periférico, en donde el oído es el principal responsable, y otro de origen central, en donde es el cerebro el responsable.

Vértigo de origen periférico

El oído es uno de nuestros órganos responsables del equilibrio: en el oído interno se encuentran unas estructuras llamadas cóclea y canales semicirculares. Los canales semicirculares contienen unas células pilosas, que están altamente especializadas y su función es transmitir un impulso hacia el cerebro (a través del nervio auditivo) que le permite a éste último generar un estatus del movimiento en el cuerpo.

Las células pilosas sólo transmiten este impulso si son estimuladas, y su estímulo viene provocado por un líquido llamado endolinfa, que baña los canales semicirculares. Si movemos la cabeza, la endolinfa se mueve, y con ella las células pilosas son estimuladas, dándole una idea al cerebro de cómo se encuentra la cabeza con respecto al cuerpo y qué es lo que se necesita para mantener el equilibrio.

Cuando se produce el vértigo de origen periférico sucede lo siguiente: el líquido que se encuentra en los canales semicirculares, al comportarse como cualquier otro líquido, puede continuar moviéndose dentro de los canales semicirculares a pesar de que nuestra cabeza y cuerpo no se mueven. El cerebro interpreta la información que se produce del estímulo de las células pilosas que se mueven por el líquido que no se detiene, es decir: el cuerpo está quieto, pero el oído dice que no.

Vértigo de origen central

El vértigo de origen cervical es un poco distinto: en el cerebro se integran todos los estímulos y las respuestas para producir el equilibrio. Como cualquier otro órgano, el cerebro requiere de los nutrientes contenidos en la sangre (oxígeno, glucosa, proteínas, etc.) para poder funcionar. Si de alguna manera se bloquea el riego sanguíneo hacia el cerebro y no es posible que las células se nutran, los procesos de integración comienzan a fallar.

Este es el caso del área del cerebro encargada del equilibrio y la arteria vertebral: cuando la arteria vertebral se bloquea, el área del equilibrio pierde potencial para realizar sus funciones y se produce el vértigo.

En estos casos lo indicado sería que el médico descartara un problema en el oído (tapones, infección, otolitos, neurinoma del nervio acústico), problemas cardiacos, artrosis cervical muy avanzada (en ancianos) o incluso tumores cerebrales. Lo cierto es que ninguno de estos problemas provoca dolor cervical, pesadez y contractura muscular en los trapecios, dolor y tensión en la nuca, rigidez y tortícolis.

Por lo tanto cuando todo este cuadro clínico cervical se acompaña de mareos, podemos estar (con mucha probabilidad) ante un problema cervical, que entre otras cosas, provoca mareo e inestabilidad (es decir son dos síntomas que aparentemente no tienen relación pero en realidad son diferentes expresiones de un mismo problema).

¿Qué provoca este cuadro clínico de dolor cervical y mareo o vértigo cervical?

Evidentemente siempre suele haber posturas y gestos de la columna cervical que favorecen que ésta esté más tensa y facilite el problema, pero debemos pensar que con frecuencia estas posturas se vienen aguantando desde hace años y el paciente nunca tuvo este cuadro clínico tan intenso, entonces ¿por qué ahora?

Mi experiencia con muchísimos casos es que el paciente ha pasado o está pasando por una situación peculiar en su vida:

  • El paciente está muy estresado con su sistema nervioso al límite. Esto se expresa muy bien cuando el paciente va a un centro comercial y el exceso de ruido, luces, gente moviéndose, supone un extra de estímulos que su sistema nervioso no soporta, está ya saturado, desencadenando la sensación de mareo, tensión en la nuca, náuseas…
  • El paciente ha tenido un disgusto concreto, una situación difícil de digerir. Muertes recientes, divorcios, fracasos profesionales…

En muchas ocasiones se dan ambas opciones a la vez.

Según la medicina tradicional china este tipo de emociones provocadas por disgustos, estrés y amarguras afectan especialmente a la vesícula biliar y esta cuando está en disfunción provoca una serie de síntomas como náuseas y reflejos en forma de tensión muscular en diversas zonas del sistema músculo esquelético, entre ellas en el cuello y la nuca que a su vez desajusta a las vértebras cervicales sobre todo la primera y la segunda cervical lo cual irrita la arteria vertebral que lleva el riego sanguíneo al oído interno y al cerebelo.

Otros datos que confirman que el mareo es de origen cervical:

  • El paciente suele notar tensión en los trapecios y en la nuca, pero el fisioterapeuta puede buscar una zona muy dolorosa a la palpación que es la zona izquierda de la nuca (articulación entre la 1ª y 2ª vértebras cervicales).
  • Este bloqueo vertebral provocará una disminución de la amplitud del giro de cabeza y cuello hacia el lado izquierdo, que en ocasiones puede ser sutil y otras muy pronunciado e incluso doloroso.
  • Palpación dolorosa de la cuarta y quinta vértebras a nivel dorsal.
  • Cuando el paciente está de pie y mira hacia el techo (test de Michel) veremos cómo el lado izquierdo de la cabeza queda más elevado, podemos ver esto de forma fácil comparando la altura de cada oreja.
 

Resumen acerca de los mareos o vértigos cervicales

  • Un cuadro clínico de dolor cervical, pesadez y contractura muscular en los trapecios, dolor y tensión en la nuca, rigidez y tortícolis, que además se acompaña de mareos, da como referencia que no se trata de un problemas de oído sino más bien de un problema cervical.
  • Las situaciones de gran tensión emocional pueden desencadenar la aparición de mareos o vértigos cervicales.
  • La terapia manual es una manera ideal de tratar los problemas de origen cervical que generan o desencadenan vértigos o mareos cervicales.

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