Enfermedades cardiovasculares y sus factores de riesgos
Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo, con 17,5 millones de fallecimientos al año.
En Europa, a pesar del descenso gradual de la mortalidad que ha habido por enfermedades cardiovasculares en las dos últimas décadas, cada año mueren más de 4 millones de personas, de las cuales cerca de 1 millón se producen de forma prematura, es decir, antes de los 75 años.
Las enfermedades cardiovasculares afectan por igual a hombres y mujeres, especialmente a los mayores de 60 años, aunque con algunas diferencias. Las cardiopatÃas isquémicas parecen favorecer a los hombres, mientras que las cerebrovasculares, la isquemia cardÃaca y otras cardiopatÃas favorecen a las mujeres.
¿Qué son las enfermedades cardiovasculares?
Las enfermedades cardiovasculares constituyen un conjunto de trastornos del corazón y de los vasos sanguÃneos. Dentro de estas se incluye la hipertensión arterial, la cardiopatÃa coronaria (angina de pecho e infarto de miocardio), la enfermedad y el accidente cerebrovascular (ictus), la enfermedad vascular periférica, la insuficiencia cardÃaca, la cardiopatÃa reumática, la cardiopatÃa congénita y las miocardiopatÃas, entre otras.
El colesterol elevado es uno de los principales factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, pero no es el único. La diabetes, la hipertensión arterial, la obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo y una mala dieta son otras de las causas que favorecen su desarrollo.
Otros factores de riesgos de las enfermedades cardiovasculares
Los factores de riesgo más relacionados con las enfermedades cardiovasculares son los comportamientos nocivos y el mal estilo de vida, como el tabaquismo, el abuso del alcohol, la mala alimentación y el sedentarismo.
Las enfermedades cardiovasculares son también en España la primera causa de muerte, donde 122.426 personas fallecieron por esta causa en 2017, lo que supuso el 29% de los decesos totales.
Las enfermedades cardiovasculares son la quinta causa de baja laboral, representando el 17% de las bajas por enfermedad en España. Están situadas por detrás de la lumbalgia, la depresión y los trastornos músculo-esqueléticos.
Además, el conjunto de enfermedades del sistema circulatorio representa el 8% sobre el total del gasto sanitario en España. La cardiopatÃa isquémica y el ictus isquémico suponen un coste sanitario superior a 2.500 millones de euros en España; la hospitalización y procedimientos relacionados suponen aproximadamente un 40%.Â
Un tema de salud pública
También hay que tener en cuenta que la morbilidad y la mortalidad asociada a la cardiopatÃa isquémica e ictus isquémico suponen un coste estimado por pérdida de productividad de más de 1.300 millones de euros, según datos arrojados por el INE.
La cardiopatÃa isquémica -que incluye el infarto de miocardio, la angina de pecho, la insuficiencia cardÃaca y la muerte coronaria- es actualmente la principal causa de muerte también en Italia, con una tasa de mortalidad de más de 200.000 muertes al año (datos del ISTAT/ISS).
 El paciente que, por el contrario, consigue superar el evento agudo, se convierte casi inevitablemente en un enfermo crónico, con un empeoramiento progresivo de la función de los distintos órganos y aparatos (renal, respiratorio, muscular, etc.) y de la calidad de vida, con un coste, incluso económico, para la sociedad.Â
“Actualmente, casi una cuarta parte del gasto sanitario nacional se destina a medicamentos para el sistema cardiovascular. Se calcula que este gasto podrÃa incluso duplicarse en los próximos 10 años”, explica Giorgio Iervasi, director del CNR-Ifc.
Desarrollo de la enfermedad en hombre y mujeres
Un enemigo insidioso, porque a veces no presenta sÃntomas, es la cardiopatÃa isquémica en particular, una enfermedad multifactorial en la que la diabetes, la hipertensión, el sobrepeso/obesidad, la dislipidemia, el tabaquismo y el sedentarismo son los principales factores de riesgo y la prevención es la herramienta más importante para combatirla.
 “Una creencia errónea ha hecho que hasta no hace mucho tiempo se creyera que las enfermedades cardiovasculares, en particular la cardiopatÃa isquémica, eran una enfermedad propia del sexo masculino”, afirma Iervasi.Â
“Los datos desmienten esta afirmación. Mientras que la tasa de hospitalización en Italia es casi el doble en los hombres que en las mujeres por ECV aguda, la mortalidad en Europa, tanto en términos absolutos como porcentuales, es mayor en las mujeres que en los hombres. De hecho, cada año mueren en Italia una media de 96.000 hombres y 124.000 mujeres por eventos agudos de ECV”, agrega.
 Aunque las mujeres presentan un inicio clÃnico de cardiopatÃa isquémica 10 años después que los hombres, debido a que están significativamente protegidas hasta la menopausia, los eventos que experimentan son más graves. “Además, el cuadro clÃnico es a veces menos definido, sobre todo el sÃntoma principal, el dolor aparece no sólo más matizado, sino también localizado en áreas atÃpicas, lo que provoca retrasos tanto en el diagnóstico como en el tratamiento terapéutico”, continúa el director del CNR-Ifc.








Deja tu comentario